Mariano Beristain

Después de que la jefatura de Gabinete de Marcos Peña lo mantuvo ocultó durante más de un mes, se conoció el informe del CONICET que desanconseja el uso del voto electrónico que ha intentando instalar de forma insistente el Gobierno Nacional. En un trabajo de más de 45 páginas denominado “Análisis de factibilidad en la implementación de Tecnología de Diferentes Aspectos y Etapas del Proceso Electoral”, el equipo de investigadores del CONICET encabezado por los expertos José Andrés Díaz Pace y Dante Zanarini, señala puntualmente que “se recomienda no avanzar en el corto ni mediano plazo con la implementación de un sistema electrónico para la etapa de emisión de voto”. En sus conclusiones, el trabajo califica también al sistema de voto electrónico como de “misión critica” y advierte de forma implícita sobre los riesgos que encarna el sistema electrónico en la adulteración del resultado electoral y la vulnerabilidad del mismo.  “Existen resultados teóricos donde se demuestra la imposibilidad de satisfacer simultáneamente tres de los atributos requeridos para el sistema (secreto, auditabilidad e integridad). Esto genera un compromiso entre estos atributos, que se vuelve crítico durante la fase de emisión de voto si esta fase está mediada por una computadora”, puntualiza. Pero incluso va más allá al advertir que “se recomienda no avanzar en el corto ni mediano plazo con la implementación de un sistema electrónico para la etapa de

emisión de voto”.
Por último, el trabajo del CONICET remarcó que “un proyecto de las características de un sistema de votación requiere de una entidad pública, independiente y con la capacidad técnica necesaria, que pueda ejercer la auditoría y control de los procesos y del sistema.
En la misma sintonía, hace más de tres semanas, el diputado electo por Unidad Ciudadana y ex titular del CONICET, Roberto Salvarezza había alertado sobre los riesgos de utilizar el voto electrónico y el sugestivo interés del Gobierno en llevar adelante una reforma electoral para avanzar en este sentido. “El año pasado, cuando se intentó implementar el voto electrónico, los investigadores fueron al Congreso y demostraron que el sistema que estaban comprando era vulnerable”, puntualizó Salvarezza. Además, indicó que “no está muy claro cuáles son las intenciones del Gobierno para insistir con la reforma electoral. Insistir abre sospechas“ y recordó que el voto electrónico “ha sido implementado por un corto tiempo en algunos países y luego no ha quedado firme debido a las dificultades que han planteado los informáticos en que sea seguro“. Al final, después de fuertes presiones de la comunidad científica nacional e internacional, el Gobierno se vio obligado a dar a conocer el trabajo del CONICET que recomienda no avanzar en el corto y mediano plazo” con el voto electrónico.